El Desván Barojiano

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EL DESVÁN BAROJIANO

ANDONI SANTAMARIA

Los descendientes vascos del pirata, nacido en Bermeo, Vizcaya, quien ‘trabajó’ en el Caribe y se ‘jubiló’ en Isla Mujeres, ahora ven como secuestran sus atuneros los innovadores ‘bucaneros’ del siglo XXI, en la zona pesquera de las Islas Seychelles; ya no hay doblones de oro en los otros ‘galeones españoles’, sino depósitos bancarios para rescates millonarios en dólares o e euros; el ‘filibustero’ Mohamed Abdi Hassan, ‘Afweyne’ (bocazas en somalí),  se apoderó del ‘Alakrana’ de Bermeo; Tom Hanks interpretó al ‘Capitán Phillip’ del barco estadounidense ‘Maersk Alabama’, asaltado por ‘colegas’ de Gadafi y los Berlusconi

Cuando hablamos de piratas, siempre nos vienen a la mente personajes como Barbanegra, Barbaroja, Henry Morgan, sir Francis Drake y alguno menos conocido como Fermín Antonio de Mundaca y Marecheaga el ‘Pirata Mundaca’. Este pirata de origen vasco, nació el 11 de octubre de 1825 en la localidad de Bermeo, en la provincia de Vizcaya, en el norte de España. Después de años de actividades más o menos legales, terminó construyendo su lugar de residencia en Isla Mujeres, construyendo la ‘Hacienda Mundaca’, lugar de retiro o de protección de su agitada vida.

Según Fidel Villanueva Madrid, cronista de Isla Mujeres, “Se supone que vino huyendo luego de cometer algún ‘inconfesable crimen’ y aquí encontró el lugar ideal para esconderse, aunque también es cierto que mantenía buenas relaciones con el gobierno yucateco con el cual se le ha relacionado en la venta de mayas a Cuba, un infame comercio de seres humanos que floreció de 1848 a 1862…”.

Existe una leyenda en el País Vasco respecto a Sir Francis Drake, que le sitúa ni más ni menos que en la localidad natal de nuestro particular pirata Fermín Mundaca y Marecheaga, el ‘Pirata Mundaca’. Dicen algunas crónicas que en septiembre de 1596, Sir Francis Drake atacó la localidad vizcaína de Bermeo, partiendo desde la cercana isla de Izaro. El ataque de este corsario dicen que ocurrió a principios del mes de septiembre de 1596 y que al percatarse del ataque, los vecinos de Bermeo cerraron las puertas defensivas y pidieron ayuda a los pueblos de alrededor, que les ayudaron como se establecía en las leyes del Señorío de Bizkaia.

Dicen que en su huida los corsarios destruyeron un convento situado en la isla de Izaro, y que el padre prior se escondió con las imágenes y los cálices en una cueva. Dos de los monjes que intentaron escapar, fueron apresados y obligados a bailar desnudos. Pero esta leyenda de Drake, cae por su propio peso, ya que Sir Francis Drake murió a principios del año 1596, por lo que es imposible su presencia en Bermeo. La realidad es que se trató de un ataque de corsarios hugonotes (protestantes franceses).

 

La saga de ‘Piratas del Caribe’, nos ha hecho volver a soñar en aventuras de tesoros, gracias a la factoría Walt Disney

Además, con las películas de la saga ‘Piratas del Caribe’ de la Walt Disney Pictures con el pirata Jack Sparrow al frente de la Perla Negra, con personajes como Héctor Barbosa, el legendario Davy Jones, o Will Turner, en lucha con la Compañía Británica de las Indias Orientales, nos hemos apasionado de nuevo con las historias de piratas.

Esta saga de ‘Piratas del Caribe’ se compone ‘La Maldición de la Perla Negra’ (2003), ‘El cofre de la muerte’ (2006), ‘En el fin del mundo’ (2007), ‘En aguas Misteriosas’ (2011), y pronto contará con su última aventura Piratas del Caribe: ‘Los hombres muertos no cuentan cuentos’ (2017). Los argumentos de estas películas, basadas en algunos casos en el libro de Tim Powers “En costas extrañas” (On Strange Tides) y en la atracción del parque temático de Disneyland, ‘Pirates of de Caribbean’, nos hacen vivir aventuras junto al pirata Jack Sparrow, el herrero Will Turner o su amada aristocrática Elizabeth Swann, enfrentados con otros personajes como Hector Barbossa, Davy Jones, Barbanegra, o los británicos Lord Cutler Becket, James Norrington, o seres como el temido Craken, misteriosas sirenas o la fuente de la eterna juventud.

En estas sagas hemos vivido aventuras en escenarios tan diferentes como Port Royal, capital del comercio marítimo durante el siglo XVII en Jamaica y donde se localizaba la East India Trading Conpany; Isla Tortuga; Isla de la Muerte donde el pirata Hector Barbossa esconde el tesoro azteca maldito de Hernán Cortés; el reino de Davy Jones, purgatorio donde llegan todos los condenados por Davy Jones y que han muerto en el océano; Singapur, Londres o Cádiz, lugar dónde el rey Fernando VI de España se entera de la existencia de la Fuente de la Juventud, gracias al descubrimiento de Ponce de León.

 

Abandonado a su suerte en una isla, acompañado de una botella de agua, un arma con algo de pólvora y municiones, el ‘marooning’

Además son importantes las embarcaciones míticas como la ‘Perla Negra’ enfrentada como barco más veloz al ‘Interceptor’ de la marina inglesa, el ‘Holandés Errante’ capitaneado por Davy Jones, la ‘Venganza de la Reina Anna’, o el ‘Santiago’, barco de Ponce de León.

Es curioso que durante la saga de Piratas del Caribe, se hace muchas veces referencia a un código pirata o código de conducta entre piratas. Este código conocido como Código de Conducta Pirata, Código Pirata o Charte Partie, es un acta firmada entre piratas para fijar las normas  y castigos implantados en un barco para mantener la convivencia a bordo.

Esta normativa debía de incluir el lugar, fecha del acuerdo, nombre del barco, objetivos de la operación, reparto del botín, compensación para los piratas heridos, etcétera. El juramento ante este escrito, consistía en poner una mano sobre una botella de ron y  la otra sobre una Biblia o crucifijo, teniéndose que firmar con el nombre o en su caso, trazando una cruz.

Uno de los más famosos códigos es el firmado entre los tripulantes de la flota de Henry Morgan, previo al ataque de la ciudad de Panamá. Otro también conocido es el elaborado por el pirata Bartholomew Roberts, y en el cual entre otras normas, se incluían la obligación de mantener limpio el armamento, prohibición de mujeres y niños en el barco, penas por deserción o la regulación de duelos entre los tripulantes.

Para otras faltas, se estipulaba el ‘marooning’ (del castellano cimarrón) que consistía en el abandono del acusado en una isla, en la cual solo dispondría de una botella de agua, un arma con algo de pólvora y municiones.

 

Hay matices, debemos diferenciar entre sus actividades como piratas, corsarios, filibusteros o bucaneros

Normalmente siempre tendemos a pensar en piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros y considerarlos como si fueran lo mismo. Lo primero que hay que diferenciar es que actividades como bucaneros y filibusteros fueron exclusivas de América Central sobre todo en el Caribe, y piratas y corsarios las desarrollaron también en el Mediterráneo o en el Mar de la China.

Quizás el error proviene de agrupar todas las actividades como piratería, sin diferenciar en cada caso los actos delictivos de cada uno de ellos. Personajes como Sir Francis Drake, Henry Morgan, Edward Teach Barbanegra han sido considerados piratas de forma general, aunque existen diferencias significativas de las actividades de cada uno de ellos.

Los piratas, cuyo vocablo proviene de la palabra griega Peirates que significa aventurero del mar, han estado presentes en toda la historia de la navegación. Pero fue entre los siglos XVII y XVIII cuándo desarrollaron sus actividades con mayor fuerza, atacando navíos e instalaciones de las coronas portuguesa y española. Estos ataques no tenían por detrás ningún propósito más que el de su propio beneficio, atacando indiferentemente a cualquier navío, de cualquier nacionalidad, y buscando únicamente beneficios en forma de riquezas de cualquier tipo.  Fueron piratas famosos personajes como Edward Teach Barbanegra, Calico Jack Rackman o Bartholomew Roberts Black Bart.

Los corsarios, fueron unos personajes cuyas actividades han sembrado siempre mucha controversia, ya que unos los consideraban simples delincuentes y otros los veían como héroes nacionales. Tanto los hombres como los navíos que se les consideraban como corsarios, viajaban siempre bajo la protección de una ‘patente de corso’, que consistía en un documento en el que el rey de un país les daba su autorización para atacar barcos y localizaciones de potencias enemigas. En la América colonial dominada principalmente por españoles y portugueses, otras coronas como las de Francia, Inglaterra y Holanda, incluso siendo aliados de alguno de ellos, autorizaban a diversos barcos y capitanes atacar posesiones de esas potencias.

 

Entorpecer el transporte de riquezas hacia España y Portugal para que tuvieses menos ingresos para utilizarlos en las guerras de Europa

La mayoría de esas acciones no buscaban beneficios económicos, aunque sí que les reportaban, pero lo que buscaban era entorpecer las actividades económicas de los enemigos, y en ese caso entorpecer el transporte de riquezas hacia España y Portugal y de esta forma disminuir los ingresos para su utilización en las guerras en Europa. Fueron corsarios famosos personajes como Sir Franscis Drake, Walter Raleigh o Henry Morgan.

Otro colectivo exclusivo de la zona del Caribe fueron los filibusteros. Para buscar el origen de su denominación, algunos defienden que proviene de la palabra holandesa ‘vrij buiter’, que significa el que captura botín libremente, traduciéndose al inglés como ‘free booter’ y al francés como ‘flibustier’. Otra versión dice que pudiera ser la traducción de la palabra holandesa ‘vrie boot’, que se traduce como ‘fly boat’ o ‘embarcación ligera’, describiendo el tipo de embarcación utilizado por los filibusteros.

Lo que diferenciaba a estos hombres es que actuaban sin alejarse mucho de la costa. Llegaron a crear entre ellos una sociedad en las costas de Santo Domingo y la Tortuga, llamada ‘La Hermandad de la Costa’, y con el tiempo algunos gobiernos europeos utilizaron sus servicios para ciertas actividades en contra de sus enemigos. Se podría decir que se encontraban en el ecuador entre piratas y corsarios. Un famoso filibustero fue Jean David Nau, más conocido como François L’Olonnais que actuó en el Caribe durante más de veinte años.

Por último, los bucaneros eran hombres de origen caribeño que comenzaron como cazadores de reses y cerdos salvajes de las diferentes islas. El nombre proviene, de un procedimiento indígena que utilizaban para asar y ahumar la carne, denominada ‘boucan’. Esta carne era luego vendida a los diferentes navíos que navegaban por la zona de Santo Domingo. Al prohibirles su actividad las autoridades, tuvieron que abandonarla y se dedicaron a atacar embarcaciones cercanas a sus costas. Por el tipo de actividad similar a los filibusteros, los bucaneros se unieron a estos últimos formando tripulaciones entre ellas, llegando a formar parte de ‘La Hermandad de la Costa’.

 

Los piratas evolucionan en los tiempos modernos, realizando secuestros de película al estilo de Bollywood o Hollywood

Quedan lejos aquellas andanzas de tiempos pasados de aquellos piratas al más estilo de ‘Piratas del Caribe’, ya que los tiempos han modernizado sus medios y formas y por supuesto los objetivos a atacar. Ya no roban botines de oro y plata de los galeones españoles, pero si realizan secuestros de barcos, para quedarse con sus mercancías, así como realizar secuestros, con el objetivo de cobrar grandes sumas de dinero por su liberación.

Estos secuestros, han servido incluso como guion para películas tan conocidas como ‘Capitán Phillips’, protagonizada por Tom Hanks y basada en el secuestro del barco estadounidense ‘Maersk Alabama’ secuestrado por piratas somalíes en el 2009, así como la película española ‘Alakrana’ que narra el secuestro de un atunero vasco en aguas del Indico durante más de 40 días.

El día 2 de octubre de 2009 el pesquero Alakrana, con 36 tripulantes a bordo, fue secuestrado por un grupo de piratas somalíes en el Océano Indico. Su tripulación estaba compuesta en el momento del secuestro por 36 tripulantes: 7 vascos, 1 andaluz y 8 gallegos, estando el resto de la tripulación compuesta por personal de Indonesia, Ghana, Senegal, Costa de Marfil, Madagascar e Islas Seychelles. La tripulación vasca de este pesquero estaba integrada por marineros de Bermeo, Mundaca, Santurce, Ondarroa y Erandio. El ‘Alakrana’ es un pesquero que pertenece a la armadora ‘Echebaster Fleet’, con sede en la localidad vizcaína de Bermeo.

 

Los 47 días de secuestro del ‘Alakrana’, una pesadilla en Bermeo, “Gure arrantzaleak askatu” (“Libertad a nuestros pescadores”)

Es curioso, pero años después de las andanzas del ‘Pirata Mundaca’, fueran sus propios compatriotas de Bermeo y Mundaca, los que fueran azotados por las actividades de otros corsarios en aguas del Índico. Los que realizaron el secuestro, trasvasaron parte de la gasolina del ‘Alakrana al barco griego también secuestrado ‘Arana MV’, que llevaba retenido desde el 2 de mayo del 2009 con 24 tripulantes ucranianos a bordo y que no sería liberado hasta 7 meses después. Entre la tripulación del ‘Arana MV’ se encontraban 3 mujeres, una de las cuales había sido violada en varias ocasiones, quedándose embarazada y abortando tiempo después. Otra de los rehenes, una niña de doce años sufrió también violaciones por parte de un niño pirata. La madre de esta niña intentó que fuera trasladada al ‘Alakrana’, aunque fue imposible y tuvo que continuar en el barco griego con los piratas. Durante el trasvase de la gasolina, parte de la tripulación del “Alakrana” pudo subir al otro barco secuestrado, llevándoles comida y medicamentos, aunque estos últimos fueron tirados al agua por los secuestradores.

La agonía de los 47 días de secuestro fue vivida muy intensamente en la localidad de Bermeo, localidad natal de nuestro particular ‘Pirata Mundaca’ y de parte de la tripulación del ‘Alakrana’. A los 22 días del inicio del secuestro se organizó la primera manifestación, tras lo que se decidió colgar en el balcón del ayuntamiento una pancarta con el lema “Gure arrantzaleak askatu”, lo que traducido del euskera significa “Libertad a nuestros pescadores” y un contador de días, que jornada a jornada se fue modificando y que llegó hasta los 47 días.

Dos días después del secuestro, dos de los piratas que presuntamente habían participado en el secuestro, fueron apresados por infantes de la fragata española ‘Canarias’ y días después trasladados a la Audiencia Nacional por orden del Juez Baltasar Garzón. Diez días después un portavoz de los piratas condiciona el secuestro a la liberación de los dos compañeros arrestados, lo que genera más inquietud si cabe entre los familiares de los tripulantes del ‘Alakrana’. Los secuestradores amenazan con entregar a parte de la tripulación del barco bermeano a los familiares de los dos detenidos en España.

 

El pago del rescate del atunero ‘Alakrana’,  4 millones de dólares, se hizo con fondos reservados de los servicios secretos españoles

A principios del mes de noviembre y como medio de presión para liberar a los dos detenidos, los secuestradores difunden la información de que han desembarcado a tres tripulantes del ‘Alakrana’ y que en el caso de no liberar a los detenidos, van a ejecutar a los tripulantes o bien entregarlos a los familiares de los piratas detenidos en España. Esto mismo volverían a repetirlo mientras el gobierno español no cediera a dicha reclamación. Días después los tripulantes vuelven a bordo del ‘Alakrana’, aunque con posterioridad se supo que en ningún momento los llevaron a tierra y que todo fue una estrategia de presión al gobierno de España.

El 10 de noviembre de 2009 familiares de los secuestrados se reúnen con el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y días después con la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, que asume de primera mano la coordinación del comité que gestiona la crisis. Más adelante un mediador de los secuestradores confirma que la liberación del ‘Alakrana’ y de sus tripulantes se producirá entre dos o tres días “si todo va bien”. Finalmente el 17 de noviembre el ‘Alakrana’ es liberado.

La liberación del ‘Alakrana’ y sus tripulantes, se produjo tras el pago de un rescate de unos 4 millones de dólares. Dicha cantidad habría sido pagada por el armador días antes de la liberación, aunque según un portavoz de los secuestradores, dicho pago se habría realizado por lo menos dos semanas antes. La demora entre el pago del rescate y la posterior liberación, se debieron a la gestión entre los intermediarios. Una parte del rescate al parecer fue adelantado por los fondos reservados del CNI español (Cuerpo Nacional de Inteligencia), hasta que el armador cobrase de su seguro, para así poder adelantar los trámites. Aunque en la propia sentencia dictada por la Audiencia Nacional, se asegura que “se ha demostrado, sin duda alguna, que no ha sido la empresa armadora, sino organismos públicos vinculados al Gobierno español, quienes han satisfecho la cantidad que se ha abonado por la liberación de los tripulantes y del propio pesquero…”.

 

Los familiares de los secuestrados, tuvieron que llevarles ropa, ya que los 63 piratas se lo llevaron todo, les dejaron ‘a pelotas’

Según algunas informaciones en el momento del pago del rescate, había hasta 63 piratas de diferentes clanes a bordo del ‘Alakrana’. Una vez producida la liberación, algunos helicópteros de las fragatas de la Marina de España, ‘Canarias’ y ‘Méndez’ intentaron sin éxito la captura de los últimos piratas en abandonar el ‘Alakrana’, realizándose disparos sobre ellos y además hubo que evitar que otros piratas volverán a secuestrar de nuevo el atunero. Sin embargo, según el patrón del pesquero vasco, en ningún momento se intentó capturar a los piratas o que se produjeran disparos. Algunos de los familiares que viajaron hasta las islas Seychelles tuvieron que llevar ropa de recambio a sus familiares, ya que durante el secuestro los piratas se llevaron todas las pertenencias de los tripulantes, incluyendo en su botín la propia ropa.

En el posterior juicio del caso ‘Alakrana’ los tripulantes relataron que aunque disponían de comida y bebida para subsistir, recibieron un trato degradante por parte de los piratas, incluyendo amenazas de muerte y otros episodios de terror psicológico. Los piratas, que iban constantemente armados llegaron a disparar sobre las cabezas de los secuestrados.

Mientras duraba el secuestro, la ley española tuvo que ser modificada para que los vigilantes de seguridad de los barcos pudieran disponer de armamento hasta un máximo de 12,70 mm en los buques con bandera española, con la condición de que dicho armamento fuera adquirido a fabricantes o distribuidores asentados en España. El 13 de noviembre de 2009 se aprobaba la nueva figura de delito de piratería, que será castigado con hasta 15 años de cárcel. Además, desde el 14 de noviembre, 54 vigilantes embarcaban en los pesqueros españoles que faenaban en el Índico.

 

“Hemos estado en este sucio negocio durante mucho tiempo, experimentamos su amargura y sus consecuencias, lo dejamos”

El 12 de octubre del 2013 saltaba una noticia desde los medios de comunicación belgas, los cuales informaban de la detención del pirata somalí Mohamed abdi Hassan. Este pirata era uno de los más buscados del mundo, ya que pudiera estar, según las autoridades españolas, relacionado con el secuestro del atunero ‘Alakrana’

Mohamed Abdi Hassan, también conocido como ‘Afweyne’ (bocazas en somalí) estaba implicado en el secuestro de un barco con bandera de Bélgica, el cual se prolongó durante más de 70 días, en unas condiciones ‘inhumanas’, según los datos de la fiscalía Belga. El secuestro terminó con 2 piratas detenidos y juzgados a 10 y 9 años respectivamente, aunque las investigaciones daban por hecho que estos, eran solamente un pequeño eslabón del entramado que estaba al mando de aquel secuestro. Dicho secuestro se produjo en el mismo año que el del atunero ‘Alakrana’, cerca de las costas de Somalia.

Esta detención fue muy importante para las autoridades españolas, ya que ‘Afweyne’ aunque no se le considera autor directo del secuestro del ‘Alakrana’, si se tiene constancia, que en aquel momento era el jefe de la zona dónde fue secuestrado el atunero vasco. ‘Afweyne’ engañado por su propia vanidad, había comunicado a través de un acto público en su país, que se “retiraba” de la actividad de la piratería tras años de dedicación ya que según sus palabras: “Hemos estado en este sucio negocio durante mucho tiempo, pero experimentamos su amargura y sus consecuencias negativas. Yo y otros camaradas hemos decidido dejarlo”. Además no sabemos si para intentar limpiar su conciencia, o en un intento de arrepentimiento declaró que: “También me gustaría animar a muchos de mis colegas a renunciar también a la piratería, y entregar cualquier material que tengan: naves, armas…”

 

El pirata Mohamed Abdi Hassan, uno de los invitados de la celebración de los 40 años en el poder de Muamar el Gadafi

La estrategia de las autoridades belgas para su detención, consistió en convencer al pirata somalí que se desplazase hasta Bélgica, ya que unos falsos productores tenían intención de realizar un documental o película sobre su vida y en el cual iba a ser el gran protagonista. La fiscalía de Bélgica decidió tomar esta peculiar iniciativa, ante la imposibilidad de conseguir su detención a través de una orden internacional de arresto. Esta operación requirió de meses de trabajo y muchas negociaciones por parte de un grupo de agentes que se hicieron pasar por productores del documental sobre el pirata somalí.

Una vez que Mohamed Abdi Hassan y su compañero de viaje y supuesto co-protagonista de este astuto engaño, Mohamed M.A. alias ‘Tiiceey’, pisaron el aeropuerto de Bruselas, fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades, bajo la acusación de delitos de secuestro, crimen organizado y piratería. Los dos piratas se quedaron con las ganas de protagonizar el documental de su vida. La detención fue sin duda, de película.

Según Naciones Unidas Mohamed Abdi Hassan, alias ‘el bocazas’, vivía protegido por gobernantes somalíes, y acusan a un expresidente de ese país de estar detrás de la expedición de un pasaporte diplomático, con el que disponía de total libertad de movimientos. Además, este pirata fue uno de los invitados de la celebración de los 40 años en el poder del fallecido Muamar el Gadafi, presidente de Libia, posteriormente asesinado por los rebeldes de la ‘primavera árabe’ de este país norteafricano. A estas fiestas asistía también el que fuera primer ministro italiano, el César o Nerón de Roma, Silvio Berlusconi, amén de otros dirigentes europeos peor que los ‘corsarios’ somalíes, quienes se quedaron con el dinero, los petrodólares, que les prestó el autor del ‘libro verde’ libio. A la muerte de Gadafi, el español José María Aznar, el francés Nicolás Sarkozy, el inglés Tony Blair, y como no el ‘Il Cavaliere’, ‘El Caballero’ italiano Silvio Berlusconi, tuvieron un ataque de catarsis global. Todavía la inteligencia libia sigue enredada en dar con la lana que se llevaron los educados y rectos ex líderes de la Unión Europea. Los dos piratas no protagonizarán el documental de su vida, pero no dudaremos que ha sido una detención de película.

Los corsarios de Somalia no respetan a los piratas vascos; los descendientes de ‘Mundaca’, quien ‘trabajó’ en el Caribe y se ‘jubiló’ en Isla Mujeres, ahora ven como secuestran sus atuneros los innovadores ‘bucaneros’ del siglo XXI, en la zona pesquera de las Islas Seychelles; ya no hay doblones de oro en los otros ‘galeones españoles’, sino depósitos bancarios para rescates millonarios en dólares o e euros; el ‘filibustero’ Mohamed Abdi Hassan, ‘Afweyne’ (bocazas en somalí),  se apoderó del ‘Alakrana’ de Bermeo; Tom Hanks interpretó al ‘Capitán Phillip’ del barco estadounidense ‘Maersk Alabama’, asaltado por ‘colegas’ de Gadafi y los Berlusconi.

@SantiGurtubay

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